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jueves, 14 de noviembre de 2013

X Un Dilema

-Disculpa Jefe, me has agarrado en mis cinco minutos. ¿Cómo estás? Respondió rápidamente.

-Jajaja no te preocupes, es solo que desapareciste muy misteriosamente y estaba intrigado. Respondió su antiguo jefe bonachonamente.

-Créeme también para mi han sido unos días extraños. Le respondió mientras su mente volaba pensando en ella, su antiguo jefe siguió hablando pero el ya no estaba escuchando, imaginaba su vida perfecta junto a ella hasta que fue interrumpido.

-¿Has escuchado lo que te he dicho? Respondió intrigado su anterior jefe.

-Perdona, no puse atención a lo último es que voy tarde al trabajo. Menciono con voz cortante.

-Te decía que me temo que no hay buenas noticias para ti, ha venido la policía a preguntarme por ti, de hecho están conmigo ahora mismo.

El sueño en el que había estado viviendo los últimos días se rompió como una pompa de jabón en el aire, un escalofrió recorrió su cuerpo y pidió ser comunicado con las autoridades.

-Ingeniero, que gusto poder localizarlo al fin, comenzábamos a pensar que se nos estaba escondiendo soy el Detective Miranda. De crímenes corporativos. Respondió sarcásticamente su interlocutor.

-No es el caso Detective, si supiera que me buscaban con gusto tomaría la llamada. Respondió algo molesto.

-No conocíamos su situación laboral actual, me preguntaba si podríamos vernos para platicar acerca del incidente en la carretera a Coatzacoalcos. 


-¡Claro! No sé qué necesiten pues ya he respondido todo lo que me han pedido, pero estoy dispuesto a cooperar. Respondió con algo de temor.

-Como le he dicho al principio de la llamada, investigo crímenes corporativos y estamos interesados en conocer más acerca del trágico suceso hace unos meses.
-Seguro, me reuniré con ustedes a la hora de la comida.

Su pasado lo había alcanzado, no podía huir por más que lo intentara, y ahora temía que ese incidente destruyera su vida, manejo alterado a su trabajo y llego ya estresado.

-Buen día Ingeniero, le saludo amablemente la recepcionista. El solo esbozo una ligera sonrisa y corrió a su oficina, acto seguido cerró la puerta. Necesitaba concentrarse pues esta situación le estaba comiendo su vida. Cuando de repente la puerta de la oficina se abrió intempestivamente y alzo su mirada.

-Licenciado Álvarez, ¡Buen día! Respondió con una falsa sonrisa que intentaba esconder sus problemas.

-Ingeniero, si no me equivoco ya conoció a la licenciada Alberdi. En ese momento todos sus problemas parecieron esfumarse mientras ella daba los pasos a su oficina, era como si el sol estuviera emanara de ella, y su sonrisa le introdujera a un maravilloso mundo de felicidad del que él quería formar parte.

-¡Pppor supuesto! dijo tartamudeando mientras torpemente se levantaba de su silla para estrechar su mano.

Mientras lo hacía sintió la suavidad de su mano y sentía como si el tiempo se detuviera.

-Hola, lamento interrumpirle, ¡Vaya! estrecha la mano con firmeza, eso nos servirá en nuestra reunión de hoy. Dijo ella.

-¿Perdón? Respondió sorprendido. Mientras soltaba su mano.

-Ya lo creo, sonrió el licenciado Álvarez.
- Ingeniero vengo a informarle que hoy tenemos una comida con un posible cliente y para que vaya familiarizándose con el trabajo necesito que vaya con la Licenciada Alberdi a esta reunión.

-¡Vaya! Si, sería maravilloso pero… sucede que hoy tengo una comida para tratar un tema personal y no creo que me sea tan fácil zafarme de ello. Respondió titubeando.

-Lo entiendo Ingeniero pero esto es más importante que cualquier tema personal. Respondió algo molesto el licenciado Álvarez.

-Bueno, supongo que el Ingeniero podría citarse en el mismo lugar y darle un tiempo adicional para tratar sus temas, después de todo es su horario de comida. Intercedió ella.

-¡Bien! Me gusta cómo piensa licenciada Alberdi, vera ingeniero aquí nos gusta resolver los problemas no enfrascarnos en ellos, pues entonces así será, creo que debería agradecerle a la licenciada ingeniero ¿No cree?

-Claro, claro, gracias licenciada, supongo que tengo mucho que aprender. Dijo apenado.

-No se preocupe Ingeniero, platicaremos de ello mientras vamos a nuestra cita. Respondió amablemente ella. Acto seguido se retiraron dejándolo solo.

Sin duda las cosas se habían complicado, porque no quería que ella se enterara de sus problemas y menos esta clase de situación tan delicada, que amenazaba su futuro y mientras sus problemas crecían y las horas avanzaban tocaron a la puerta de cristal de su oficina.

-Buenas tardes ingeniero, me mando la licenciada Alberdi para preguntarle, si ya está listo. Le dijo un joven al parecer su asistente.

-Si claro, estaré en 5 minutos con ella.

-Bien ella le espera en la recepción.

-Hecho, en un momento estoy con ella. Dijo con emoción.

Se dirigió al sanitario, estaba muy emocionado y con mucho temor, sin buscarlo tenía la oportunidad de poder convivir con ella y que lo conociera mejor. Se arregló su corbata y se refresco su rostro para poder estar lo más presentable posible para ella y se dirigió a su encuentro.

-¡Hola! ¿Listo para nuestra primera cita? Dijo ella sonriendo.

El solo dijo apenado. –Si jeje creo que sí. Deseando que en verdad pudiera salir con ella.

Cuando iban al estacionamiento y ella le informaba a donde irían ella pregunto
-¿Y bien como nos iremos?

-Bueno supongo que podemos ir en mi auto. Dijo con pena el.

-Ok dijo ella jovialmente. Mientras se acercaban a su auto ella le dijo.
-Perdón pero te noto algo nervioso y serio ¿Todo bien?

Si perdón, Respondió el, es que estaba en otro lado jeje disculpa dijo mientras se apresuraba para abrirle la puerta.

Ella se sonrojo y le dijo:
-Vaya que caballeroso, ya quedan muy pocos hoy en día. Y el solo sonrió.
Al encender su auto comenzó a sonar un disco de los Beatles y bajo un poco el volumen. A lo cual ella respondió:

-No, no, súbele me encantan Los Beatles. Dijo con emoción.

-¿En verdad?  Wow que bien creo que nos llevaremos bien entonces. Respondió con alegría y continuaron su trayecto hablando del grupo, los artistas y estilos de música que les gustaban. Esto hizo que él se relajara y conociera un poco más de ella y a estar más cómodo con ella.

Si alguien le hubiera dicho hace unos meses que estaría en su auto con una hermosa mujer que tenía sus gustos musicales mientras iban a una comida no lo hubiera creído. Siendo tan tímido como el, poco creía que estuviera ahora ¡Hablando con una mujer que había visto en el trasporte público! No había otra cosa que lo hiciera más feliz en ese momento y es que al estar junto a ella todos sus problemas parecían desaparecer y la vida parecía más simple y hermosa al mismo tiempo.

Finalmente llegaron a su destino. Tal y como un atardecer que disfrutas, como esa vacaciones en las que has sido tan feliz, como esa satisfacción al escuchar tu canción preferida y como el mejor de los sueños que has tenido y no quieres despertar así es como él se sentía, deseando que ese momento juntos nunca terminara, pero era hora de volver a la realidad, y afrontar lo que seguía.

Caminaban rumbo al restaurante y ella comenzó a explicarle rápidamente los temas que se discutirían en la reunión y los argumentos que podría utilizar mientras ella mostraba la manera en que presentaría su trabajo.

Al llegar con la hostess del elegante restaurante y cuando eran guiados a la mesa reservada sintió como si algo no estuviera bien. Pensamiento afirmado cuando un rostro familiar surgió dentro de la multitud del lugar.

Mientras la hostess los dejaba en su mesa y comenzaban las presentaciones sucedió.

-¡Ingeniero Cameán, ¡Que sorpresa! Dijo el misterioso personaje.

-¿Perdón, ya se conocían? Comento ella perpleja.

-Claro que si licenciada, el ingeniero y yo trabajamos juntos hace unos meses en otra fase del proyecto que deseamos tratar con su compañía.

Dicho personaje era nada más y nada menos que el licenciado Raúl Mondragón De Leon Vicepresidente de Link Systems.

Mientras se reponía de su sorpresa, intento tomar las riendas de la plática, en lugar de preocuparse, debía demostrarle a ella sus habilidades, sin duda era un gran reto que no esperaba en ese momento pero debía resolverlo para impresionarla.

-Por supuesto que lo conozco, este hombre es un gran hombre de negocios y una persona muy amable. Dijo firmemente.

El licenciado Mondragón soltó una sonora carcajada mientras todos tomaban asiento.

-Así que, Ingeniero, nos volvemos a ver, espero que en esta ocasión no tengamos más que buenas sorpresas, ¿Qué solución ofrece su empresa a Lynk Systems?

Mientras el dio una introducción general de la empresa, ella comenzó a presentar su proyecto y los puntos que podrían negociar. El la veía impresionado, no solo era hermosa y con un gran gusto musical, tenía un lenguaje fluido y muchas ideas revolucionarias, sin duda era la mejor. Escucho atentamente la plática y empezó a prepararse para las posibles dudas y objeciones que el Licenciado Mondragón podría presentar e incluso las repercusiones que tendría por su pasado con ellos.

-Muy bien Ingeniero, su compañera nos ha puesto a pensar, solo hay una cosa que nos preocupa, no queremos volver a pasar problemas como los que tuvimos antes con usted ¿Qué garantiza que todo se llevara a cabo conforme al plan, sin desagradables sorpresas como nos pasó con usted? Dijo el Licenciado Mondragón mientras arqueaba su ceja y sus socios lo veían fijamente esperando su respuesta.

La pregunta era certera y sin duda su lamentable pasado lo seguía a donde quiera que fuera, y tenía que cerrar ese trato a como diera lugar pues no solo debía que impresionarla a ella, su trabajo también dependía de ello. Tomo aire y comenzó a explicar.

-Licenciado Mondragón, usted tiene la ventaja de que ya me conoce, soy una persona responsable y que verifica que todo sea correcto, tan es así que hablando de nuestro incidente anterior aunque ya no esté en la compañía estoy trabajando para resolverlo y buscare soluciones. No me gusta enfrascarme en los problemas, prefiero resolverlos. El proyecto de la Licenciada Alberdi es sin duda lo que su producto necesita, y con la ventaja de que yo conozco un poco más de este producto, podremos desarrollar lo que su compañía merece y más. Si nos da la oportunidad conocerá a esta empresa y la pasión de su gente. Le pido no los juzgue por nuestro viejo incidente pues de ser así perderá una oportunidad inigualable y honestamente dudo que encuentren otra propuesta así y con el precio tan competitivo que les estamos ofreciendo.

Estaba temblando por dentro y esperando que aceptaran. El silencio se apodero de los presentes. Hasta que el Licenciado Mondragón respondió.

-Está usted en lo cierto ingeniero, nos reuniremos con el consejo la próxima semana y tendrán mi respuesta pronto. Ahora si nos disculpan tenemos otra reunión y nos retiramos ya. Un placer escuchar su propuesta licenciada. Buena tarde. Dijo de manera seca mientras se retiraba con sus socios.

Ella simplemente no entendía nada de lo que pasaba e intentaba procesar lo que había
pasado en esa comida.

-Perdona que te haya hecho pasar por esto, honestamente no sabía que las cosas serían de esta manera. Dijo apenado.

-Bueno, ciertamente no sabía de tu pasado con este cliente, pero debo decirte que estoy impresionada por la manera en que has manejado la situación. Dijo ella seriamente. ¿Cuál es tu historia con ellos?

-Veras yo trabajaba como controlador de tráfico y logística internacional para Jack´s Andre salve la negociación, y estábamos teniendo excelentes resultados cuando llego un pedido de alta urgencia el cual era este producto que entonces solo era un prototipo, mi trabajo era vigilar y rastrear el paquete desde su consigna hasta su entrega, algo que hacia siempre pero… Su historia fue interrumpida cuando el Detective Miranda toco su hombro y le llamo.

-Disculpa ya te contare en otro momento mi compromiso personal que les había comentado ya llego. Dijo seriamente.

Ella asintió con la cabeza, y se retiró del lugar cada vez más intrigada por él y la situación que había visto ese día.












domingo, 4 de noviembre de 2012

IX Socialización Virtual


Su nuevo puesto era realmente diferente a lo que había hecho con anterioridad y estaba aprendiendo muchas cosas, esto lo emocionaba pues después de su último trabajo jamás pensó que volviera tomar algo con tanta felicidad y lleno de retos, los recuerdos de su pasado lentamente se iban disolviendo y además de todo esto, había un efecto motivador en el, más grande que todo lo que conocía o podía explicar.

Esa mujer había causado en él un cierto efecto que hacía de su vida una nueva aventura cada día, cada paso que daba y cada acción que realizaba, lo hacía pensando en ella, todo el día ella estaba en su mente, era ya una parte muy importante de su vida; sin embargo ella vagamente sabia de su existencia.

Esto hacia traer a su mente nuevos escenarios acerca de cómo platicar con ella como invitarla a salir, Como mostrarle que él era el hombre que ella había soñado toda su vida, que él lucharía por ella, que buscaría hacerla feliz cada día de sus vidas pues finalmente por ella, el daría todo.

Pero no podía hacerlo, bajo esa mascara de platicador, dicharachero, sociable y cómico muy en el fondo era solo un chico tímido atemorizado por todo lo que ocurría y si de mujeres se trataba era peor, había pasado mucho tiempo de su vida arriesgándose y buscando ser del agrado de muchas chicas, pero invariablemente salía con el corazón herido, nunca sabia realmente que decir, que hacer, solo en su mente él se entendía, pero estaba seguro de que si lograba de alguna manera atraer el corazón de una mujer nunca la dejaría ir.

Finalmente esto era lo que lo había traído a ese trabajo, y solo un verdadero amor podía hacer eso, y es que finalmente todo iba acomodándose, su nuevo trabajo era bueno, se despertaba con emoción cada día, y ella estaba ahí. Lo único que faltaba para completar el cuadro era que estuvieran juntos.

¿Qué pasaba por su mente? ¿Ella sabía realmente quien era él o solo tenía una vaga idea? ¿Ella lo aceptaría? Si tan solo tuviera una oportunidad. Pensó.

Quiso despejar un momento su mente y entro a una red social, veía lo que hacían sus amigos y algunas fotos cuando de repente a un costado de la pantalla apareció una compañera de trabajo, decidió mandarle una solicitud pues seguramente ella estaría en su lista de amigos. La solicitud no tardo mucho en responderse, ahora era tiempo de ver si estaba en sus amigos. Comenzó a buscar y eventualmente la hallo.

En su foto de perfil se veía sencillamente hermosa, mientras su cara era parcialmente ocultada por una flor que sencillamente palidecía al estar en la presencia de tan hermoso rostro y en un momento de locura le mando una solicitud de amistad, apenas se conocían y tal vez no era lo más apropiado pero sentía que debía hacerlo, tal vez era la única manera de conocerla mejor y aunque sea así podría hacerlo.

Su día continuo y el solo esperaba que ella aceptara su solicitud, mientras tanto el la veía a lo lejos como quien mira una bella estrella tan llena de luz pero tal lejos de un simple mortal. Su único consuelo es que al parecer nadie había notado que la observaba aunque también tristemente ella no lo había notado.

El trabajo siguió su curso, habían pasado casi dos días desde que le había mandado la solicitud y un día justo antes de salir a comer reviso su computadora cuando al fin vio que decía “Tu solicitud de amistad ha sido aceptada”. No podía haber leído algo mejor, su mente le decía: -¿Y crees que significa algo? ¡No seas ridículo!
Su corazón decía:-¡Este es solo el comienzo, algún día podrán estar juntos!

¡Ya me ha aceptado! Dijo con emoción. ¿Qué le escribo? Pensó mientras veía su monitor y sus dedos estaban listos para recibir las órdenes cual soldado esperando la dirección de su capitán. Pero no sabía que escribir, había tanto que quería decirle pero no se atrevía a poner nada. Después de un rato escribió: “Hola espero estés bien me alegra que hayas aceptado mi solicitud y espero de todo corazón que podamos conocernos mejor”. Ese conocernos mejor podría sonar muy directo, será mejor borrarlo. Pensó.

“Hola espero estés bien me alegra que hayas aceptado mi solicitud”. Sonaba bien pero ahora le faltaba algo así que decidió recortar el mensaje. “Hola espero estés bien”. Ahora sonaba mucho mejor pero no terminaba de convencerlo, tras un rato de deliberar que sería mejor termino escribiendo un escueto: “Hola” y un emoticón de carita feliz al lado. Así comenzaba una nueva etapa en su relación.

Cuando salió de trabajar y subió a su vehículo para no perder la costumbre pensaba en ella, ahora lo único que deseaba era llegar a casa y ver si ella le había escrito de vuelta. Siempre acostumbrara quitarse sus zapatos, y ponerse su pijama o alguna ropa cómoda para posteriormente ver la televisión. Pero eso había cambiado así que tal como llego se dirigió a la computadora, a su hola ella le había respondido con otro saludo.

-¿Y qué esperabas? ¿Alguna elaborada platica en base a una simple frase? ¡En verdad eres un tonto! Decía su mente.
-Es un juego, ella ha respondido debemos seguir el juego. Decía su corazón. “Hello” respondió el esperando tener suerte y que ella le escribiera en ese momento, espero cerca de dos horas tener respuesta, pero no fue así.

Merendó algo ligero se retiro a su habitación, vio un poco de televisión y durmió.
Cuando el nuevo día llego y salía para su oficina recibió una llamada.
-Diga. Respondió el.
-¡Mi estimado como estas! Dijo con entusiasmo la voz al otro lado del auricular pero él no le reconoció.
-¿Quién habla? Dijo algo molesto e intrigado a la vez.
-¿Qué pasa? ¿Has borrado a tu antiguo jefe y amigo? Un escalofrió recorrió su cuerpo, haciendo que esa burbuja en la que había estado viviendo se desvaneciera.

lunes, 29 de octubre de 2012

VIII.- UNA NUEVA VIDA

La luna aun no terminaba de desaparecer pero él ya se estaba en pie, la emoción lo embargaba, el momento había llegado, su nueva vida estaba a punto de comenzar y lo que lo movía su verdadero motor era saber que estaría cerca de ella y podría realizar sus sueños. 

El pasillo estaba aun obscuro, el gélido frió no le impidió continuar su misión, el camino era nuevo, las emociones distintas, el tenia solo un propósito… Estar junto a ella y luchar a cada instante hasta lograrlo

Llego de una manera automatizada pero no por que esto fuera algo rutinario sino mas bien como si fuera a lo que él estaba escrito para el, y finalmente lo estuviera cumpliendo, este día era el mas importante de su vida, y estaba preparado para afrontarlo. 

Mientras esperaba a ser atendido para darle la bienvenida a la empresa y conocer a sus nuevos compañeros la puerta de cristal fue deslizada, el volteo a ver esperando que fuera ella y así fue, el sol la cubría con un halo que la hacia ver mas radiante de lo común, ella entro rápidamente y saludo generalmente a las personas que estaban en la recepción, el corazón de nuestro protagonista comenzó a palpitar rápidamente, no que nunca hubiera sentido esa sensación pero en esta ocasión había algo que lo hacia distinto y él lo sabia, su vida comenzaba finalmente a tener sentido. 

Su mente recién comenzaba a volar cuando fue interrumpido por un voz que le decía:
-¡Ingeniero Cameán buenos días! 

Rápidamente retomo su mente racional y se dirigió con la persona que le saludaba; iniciaron los trámites reglamentarios y el conocimiento de los protocolos, acto seguido comenzó a ser guiado por las instalaciones y le mostraron los principales departamentos que conformaban la empresa, el solo asumía y trataba de poner atención a lo que le decían pero, lo que mas anhelaba era llegar a donde ella estaba, al final de cuentas por esa razón estaba ahí, por esto había dejado toda su vida anterior y deseaba volver a empezar, pero solo veía mucha gente y en ningún lugar estaba ella. 

- Y por ultimo, este es nuestro departamento creativo, buscamos que nuestra gente tenga espacios abiertos y estén muy relajados y así incitar a su creatividad.

- Eso suena realmente interesante. Respondió el, algo triste por que en ese primer tour no pudo verla. 

Al dar la media vuelta casi choca con una chica que traía un café, un pequeño grito ahogado y la voz de ¡Cuidado! de su guía lo hizo reaccionar justo a tiempo, antes de provocar un accidente. ¡Era ella! 

-Cuanto lo siento, usted disculpe. Dijo muy avergonzado. 

-No hay cuidado. Replico ella también con cierta pena.

-Ingeniero Cameán aprovecho este accidentado momento para presentarle a la Licenciada Alberdi encargada de este departamento. Dijo su guía. 

-Un placer conocerle. Respondió sumamente apenado.

-Igualmente, aunque si no me equivoco ya nos hemos encontrado anteriormente. Respondió ella.

-Efectivamente creo que nos hemos cruzado antes en algún pasillo. 

-El Ingeniero se une a nuestro equipo de trabajo el día de hoy en el área de relaciones industriales, dijo la interlocutora.

-¡Pues bienvenido! Dijo ella jovialmente.

-Gracias. Respondió el tímidamente al verla tan despreocupada

 -Bueno nos retiramos, dijo su guía.

Continuaron su camino de regreso a la oficina de Recursos Humanos, pero él estaba sumamente contento pues ya sabía algo más de ella. 

El día transcurrió de manera normal, el nuevo puesto que tomaba era realmente interesante y había mucho por aprender y él estaba dispuesto a aprender todo para poder hacer bien su trabajo, y así poder estar junto a ella. 

Llego la hora de la comida así que se dirigió hacia el comedor de empleados, esta hora realmente la anhelaba por que quería verla, solo observarla pues a pesar de que toda su vida se había podido desenvolver bien con grandes audiencias o presentarse de manera profesional, sus relaciones interpersonales eran un desastre si de mujeres se trataba. 

Tomo su lugar en la fila y mientras lo hacia veía que todas las personas convivían amablemente como una gran familia, llego por su comida y busco un lugar para sentarse y disfrutar su alimentos algo alejado y observar como se desenvolvía todo el personal, mientras lo hacia alguien le pregunto si el lugar estaba ocupado, él dijo que no sin prestar mucha atención. Un compañero mas se sentó a su lado y empezaron a platicar, el solo comía y reflexionaba en los últimos eventos. 

Casi al terminar sus alimentos ella llego, como siempre con una sonrisa en su rostro y como si todo el mundo girara alrededor de ella, cuando la ubico a la distancia sintió como si todo a su alrededor se pausara y solo ella fuera lo único en movimiento y el fuera un espectador mas, su forma de caminar, la forma en que su pelo rizado se movía y cada movimiento era para el como el observar una obra de arte. 

La vio cuando se sentó con sus amigas y la forma en que sus brazos se movían, su rostro sereno pero muy contento, la forma en que atentamente escuchaba a sus amigas hablar, el delicado movimiento de sus labios al responderles y una risa tan hermosa que parecía iluminar el lugar. 

Su mente comenzó nuevamente a volar, imaginándola al platicar con el, tomando su mano y escuchando cada palabra, ella riéndose de sus chistes, y ambos mirándose con un amor indescriptible; la vida era perfecta y no había nada mas en el mundo que fuera mejor que esto. 

Despertó de su sueño al ver que el comedor estaba casi vació, regreso casi corriendo a su lugar de trabajo y presto atención a la persona que le explicaba como funcionaba el puesto, al caer una de las ultimas tardes primaverales y avecinándose un verano tranquilo la lluvia comenzó a regar gentilmente las calles, las plantas y las ventanas mostraban esas gotas caer gentilmente, era casi la hora de la salida, así que la primera jornada había llegado a su fin y él no podía estar mas contento. 

Se dirigió a la salida, rápidamente para poder ver si podía evitar la lluvia antes de que cayera con más fuerza, casi sin darse cuenta y mas preocupado por no mojarse vio que ella estaba saliendo del edificio, así que apresuro sus pasos, no sabia si hablarle o simplemente pasar como si ella no existiera. Cuando se abrió la puerta principal ella extendió su paraguas, poco convencional pero, al final de cuentas un paraguas que alguien culto y creativo usaría. 

El siguió su camino rápidamente hacia a donde había dejado su auto y abordo velozmente para protegerse del mal tiempo. Ya dentro del auto pensó. “Esta mujer es sin duda la mas hermosa que he conocido, tengo que buscar la manera de acercarme a ella”.

viernes, 14 de septiembre de 2012

VII.- Vuelta a la Realidad


Se sentó en su automóvil, habían sido demasiadas emociones para procesar en tan poco tiempo, agarraba el volante con tanta fuerza, empezaba a rearmar esas escenas en su cabeza, empezó a llorar como si de un chiquillo nalgueado se tratara, y posteriormente entre sus sollozos comenzó a reír, estaba realmente hecho un descontrol emocional, cuando al fin logro componerse arranco su auto y emprendió el camino, manejaba sin rumbo fijo hasta que recordó que no había encendido su radio y seguramente en su trabajo lo estarían buscando.

Se detuvo en una de las calles y se preparo para lo que tuviera que venir, no pasaron ni dos minutos cuando recibió el llamado.

-¡Vaya, hasta que te dignas a contestar! ¿Dónde te has metido? Tenemos que hablar muy seriamente.

Sin duda él no podía esperar menos, así que tras una breve respuesta se dirigió a su oficina, el camino se le hizo muy corto, la presión invadía todo su cuerpo, y no pensaba claramente, su mente no dejaba de pensar en ella, pero también pensaba en su situación actual que no sabia como manejar, cuando llegaba a un punto de bloqueo total, ella aparecía para llevarlo hacia un mundo sin preocupaciones, y él estaba tan confundido.

Finalmente llego, sentía como si todas las miradas estuvieran fijas en el, como si cada comentario fuera un chisme o desprecio hacia él, empezó a sudar frio, cuando la asistente de su jefe lo vio, sintió esa sensación de que era la “ultima mirada” él lo sabia, ella lo sabia, todos sabían lo que pasaría, estaba cumpliendo solo un protocolo; La puerta de la oficina se abrió, y su jefe solo le lanzo una mirada fulminante, el entro y espero la sentencia.

Los insultos salían de una manera impresionante, el ni siquiera ponía atención, y entre todo salía la palabra decepción. ¿Cómo se atrevía a mencionar esa palabra? ¡Él era el que esta decepcionado! No daba crédito a esas palabras, la ira se quería apoderar de él, pero recordó que ya todo estaba resuelto, dejo que las palabras siguieran, y al final el silenció se apodero del lugar.
Reflexiono y comenzó a hablar, nunca se sintió tan liberado, su interlocutor solo lo miraba con asombro, el seguía expresando su sentir y finalmente llego a la palabra que esperaba decir. ¡Renuncio!.

Salió de la oficina como un triunfador, dejando a su jefe confundido en extremo, una sonrisa se dibujo en su rostro, toda la presión se había ido, pareciera que alguien hubiera borrado sus últimos meses, la alegría lo embargaba. Esa tarde al fin pudo disfrutar cada momento, tenía una nueva oportunidad y quería empezar de la mejor manera posible. Ella regreso a su mente y ciertamente su mente volvió a volar y solo podía imaginar el día en que al fin estuvieran juntos, todas las piezas del rompecabezas estaban encajando y él estaba preparado para el siguiente gran reto en su vida.
La tarde le rendía al fin, podía hacer tantas cosas en casa que por el trabajo había dejado de lado, toda la tarde ella  estuvo en su mente, y tuvo el tiempo suficiente como para imaginar toda una vida juntos, solo había cruzado unas frases con ella y ya creía que harían tanto, pero él estaba dispuesto a hacer lo que fuera por conseguir estar a su lado, no importaba lo que pasara pero estarían juntos, era una certeza que sentía en su corazón.

Al prepararse para dormir y dejar todo listo para el siguiente día sentía mucha emoción pues empezaba un nuevo reto y estaría mas cerca de ella eso era lo que mas le emocionaba, al quedarse dormido ella seguía ocupando un lugar muy importante y soñó, dicen que soñar no cuesta nada y en efecto la vida en sus sueños era perfecta.

martes, 15 de junio de 2010

VI.- UN NUEVO COMIENZO

Cinco de la mañana sonó el despertador, solo había dormido ¡dos horas! sin embargo la emoción era mas fuerte y se paro con mas facilidad que en otros días. Se baño, arreglo y tomo un desayuno frugal.
Al estar abriendo su coche, la mañana le hizo recordar su trágico incidente en Veracruz meses atrás.

Condujo hasta la compañía con un nivel bajo de trafico a comparación del acostumbrado, estaciono su vehículo a una cuadra de la oficina pues a pesar de la hora le fue complicado encontrar lugar a la puerta.

Camino como flotando en el aire hasta el recinto laboral, Como aun era muy temprano para las operaciones propias de la empresa, el guardia de seguridad se acerco de manera autoritaria hacia el.

-¿Asunto?

-Buenos Días oficial tengo una cita a las siete de la mañana con el Arquitecto Olavarría.
Respondió cortésmente.

-El todavía no llega, dijo en tono molesto el guardia.

-¡No hay problema! lo esperare aquí afuera, dijo sonriente.

El guardia hizo una mueca y se retiro. El observo su reloj, faltaban 10 minutos para las 7:00 y seria mejor llamar a la oficina si no quería tener problemas, ¡Pero aun faltaba una hora para su entrada! entonces dejo todo para después y apago su radio.

El arquitecto Olavarría ingreso 20 minutos después en un lujoso automóvil alemán y seguido por un coche escolta, esto lo supo pues escucho a otro guardia decir ¡Ya llego el Arquitecto!
Veinte minutos después de este acontecimiento le llamo el guardia,

-¿Con quien dice que viene? pregunto.

-¡Con el Arquitecto Olavarría! respondió el.

Después del ritual acostumbrado para accesar a las empresas, se dirigió a la recepción de la empresa a esperar al Arquitecto. El lugar lucia muy tranquilo cuando no había operaciones. Eran las 7:45 de la mañana, en eso llego la recepcionista y lo saludo.

Al terminar de instalarse le pregunto:

-¿Disculpe con quien viene?

-Con el Arquitecto Olavarría.

Dijo con menos entusiasmo, ¡Y quien no lo haría si ya casi era una hora y no lo atendían!
La recepcionista estuvo intentando varias extensiones y finalmente le dijo:

-El arquitecto Olavarría lo atenderá enseguida, por favor sígame.
¡Vaya ya era hora! se dijo para sus adentros.

Mientras caminaba en esos pasillos que ya sentía casi suyos, el pánico empezó a surgir, ¡Que rayos hacia ahí, el debía estar ya en su trabajo! No tuvo mucho tiempo de echarse para atrás pues minutos después llegaron a una gran oficina, lujosamente decorada y con pinturas de paisajes además de unos finísimos muebles de caoba. Claramente el ambiente de la oficina demostraba éxito por todas partes y eso era lo que el buscaba.

-El Ingeniero Valdez, Arquitecto
Anuncio la recepcionista.

-Que pase dijo el arquitecto sin levantar la mirada de unos papeles que estaba firmando.
Cuando tomo su asiento el Arquitecto levanto la mirada de sus papeles y le dijo:

-Así que Ingeniero ¿Que le hace pensar que es el adecuado?
No esperaba un cuestionamiento tan abrupto. Entonces al comenzar a hablar sintió como sudaba en frio.

-Ah si claro. vera Arquitecto llevo ya 5 años desempeñándome en el ramo de la logística, área en la que me he desempeñado con particular éxito, pero a estas alturas mis intereses se extienden mas allá de esto y además me haría bien alejarme del stress propio de la logística. Como mencione en entrevistas anteriores.

Al terminar de hablar sintió aun la misma sensación recorrer su cuerpo y se sintió un poco mareado.

-Estuve investigándolo ingeniero.

¡Se quería morir! de seguro se había enterado del error que había arruinado su carrera. Rápidamente se compuso y dijo:

-¿Ah en serio? me alegra estar participando en los procesos de una empresa que si investiga a la gente que entrara a trabajar con ellos.

El arquitecto solo lo miro de reojo.

-Así es, y como le comento en su investigación salió muy bien, veo que usted estuvo detrás del contrato de Link Systems. ¿Cuénteme como fue esto?

Había pasado los últimos meses tratando de olvidar el asunto y ahora el Arquitecto lo traía a colación.

-Sin duda fue el pináculo de mi carrera pues, fue un proceso largo y lleno de tramites, sin embargo aun con todo esto las negociaciones finales nos estaban dejando cortos, y temimos perder el contrato, aun con todo ya en nuestra contra, cuando el ambiente ya estaba tenso y nadie decía nada, me aventure a hablar no se por que, pero supongo que sentía esa obligación y mostrar los casos de éxito en los que la empresa tenia participación, fue así como logramos empatía con nuestro prospecto y escucho con mas atención las siguientes negociaciones.

-¡Genial! respondió eufórico el arquitecto. La respuesta a su postulación, la tendría lista en 1 semana o 2 por que lo tengo que checar con mi socio.

Una profunda tristeza le invadió y se sintió derrotado, el ya no soportaba un día mas en su actual empleo, sin embargo presto especial atención a unos ruidos guturales, entendió que venia algo mas.

-Pero me dijo claramente, si encuentras alguien excepcional, no dudes en contratarlo.
La emoción que recorrió en su interior estaba fuera de lo normal, en lugar de pequeños espasmos de emoción, sintió como si todas las mariposas del mundo pasaran y revolotearan en lo mas profundo de su ser.

Estrecho la mano del Director como si fuera la de un amigo que no había visto en mucho tiempo, caminaron a través de los pasillos no sabia que decir no sabia que hacer solo caminaba como en trance, llegaron con la gerente de recursos humanos.

-¡Hola Nancy Buenos Días!

-¡Arquitecto Olavarría Buen Día!

-El Ingeniero Valdez se integrara a nuestro equipo de trabajo el día de mañana.

¡Mañana! hasta ese momento le cayó el veinte, ¡Como podría entregar su puesto con tan poco tiempo de antelación!

Las palabras fluían de ambos interlocutores pero el no daba crédito a lo que pasaba.

Finalmente el Arquitecto le dijo:
-Bueno Ingeniero lo dejo en buenas manos, yo me retiro a mis labores, bienvenido a Nextcom Telecomunicaciones dijo dándole una palmada en la espalda.

Mientras platicaba con la gerente acerca de sus papeles para ingresar a la empresa, prácticamente no daba crédito a lo que veía, estuvo a punto de pellizcarse para ver si esto no era un sueño u obra de su imaginación.

Cuando termino su platica con la gerente se dirigió a la puerta de su oficina y ahí apareció ella, la luz se reflejaba en ella de una manera tan especial que se quedo pasmado, ¡Parecía un ángel!, cuando recupero su conciencia se movió hacia el lado izquierdo y ella también, acto seguido a la derecha y al igual ella, mientras pasaba esto ella le dijo con una tierna sonrisa:

-¿Bailamos?

El solo se sonrojo y paso rápido a su lado, definitivamente esto era lo que esperaba pero como pudo pasar tan rápido, mientras prácticamente corría a la recepción de su nuevo trabajo recordó la frase de una película:

“La vida no se mide en los momentos que respiras, sino en los que te quitan el aliento”

Pues si era así, este momento valdría como 10 años pues le quito todo el aire en pocos segundos.

Salió a la congestionada avenida, la gente pasaba rápidamente, todos inmersos en cada uno de sus mundos, sus problemas, se sentía solo, y en realidad lo estaba se había enfocado tanto en su trabajo que su vida personal era un desastre, pues no tenia a nadie con quien compartir su triunfo.

Empezó a caminar con dirección a su automóvil, el primer pasó para el cambio total de su vida había comenzado.

martes, 8 de junio de 2010

V.- UN NUEVO DIA

Se levanto con mucho animo deseoso de empezar un nuevo día y cambiar su historia, en el trayecto del subterráneo, espero ansioso a que ella subiera, cada persona era una oportunidad pero llego a su destino y ella no apareció, la suerte no estaba con el ese día. Salió de la estación y camino a su oficina, ahora se preparaba psicológicamente para los regaños que recibiría por no ir al trabajo y apagar su radio.

El ambiente se sentía pesado,

-Ingeniero necesitamos hablar
Le dijo el gerente de recursos humanos.

Al entrar a la oficina de recursos humanos el gerente intento suavizar las cosas como lo demandaba su puesto, pero el ya estaba persuadido de que ya no debía estar ahí, su corazón le llamaba a otro lugar, un lugar donde estaría con ella.

-Sabes tomamos tu caso muy en serio y honestamente creemos que después de la oportunidad que se te dio lo menos que puedes hacer es avisar que faltaras.
Dijo el gerente de recursos humanos

¿Oportunidad? ¿A eso le llamaba el oportunidad? Ser transferido a perecederos no era lo que uno esperaria por todos sus años de esfuerzo en la compañia. Pensaba.

El gerente de Recursos humanos seguia hablando, menciono tambien lo de un queso, el se sabia de memoria esa historia pero si no habia un motivador ¿que lo alentaba?

¿Seria tiempo de buscar nuevo queso?
Volvio a la realidad.

-Por eso Ingeniero creo que lo menos que podemos hacer es dar aviso de que faltaremos a trabajar ¿No lo cree?

-Si así es, lo siento volvera a pasar.

-Se que no sera asi, sin embargo me gustaria que leyera esto.

-El de Recursos Humanos le extendio un panfleto.
El lo tomo sin mucho interes y se dirigio a su oficina.

Todo el bullicio parecia haberse concentrado en esa parte de las bodegas, gente con muy poco nivel de preparacion academica y una musica estridente con letras sin sentido y ritmo repetitivo retumbaba hasta su pequeño cubiculo, cuando pidio que le bajaran por que no podia concentrarse, no le hicieron caso. ¡El era su jefe! podía tirar esos discos horribles a la basura, pero ni siquiera tenia ganas de pelear, su mente estaba ocupada en un solo pensamiento.

Transcurrieron unos dias y su teléfono volvió a timbrar.

-Adelante.

-¿Ingeniero Valdez?

-Si, soy yo, en que le puedo servir.

-Le estoy llamando de parte del Arquitecto Olavarria, de Nextcom Telecomunicaciones, para el asunto de la vacante que solicito con nosotros.

-¡Ah claro! Dígame.

-Lo voy a transferir con el Arquitecto Olavarría.

-Muchísimas gracias Señorita.

La música del conmutador comenzó a sonar, el esperaba con nervios e impaciencia la voz de su interlocutor.

-Ingeniero Buenos Dias, mi nombre es Francisco Olavarria, Tengo entendido que ha estado en procesos de entrevista en la compañia, estuve revisando su CV y concuerdo con el Lic. Álvarez en que no tiene mucha experiencia en el Area pero quiero entrevistarme con usted para corroborar algunos puntos. ¿Mañana puede acudir a una cita?

Era justo lo que el quería escuchar, la espera llegaba casi a su fin.

-Por supuesto Arquitecto diga la hora y yo estare ahi. Dijo emocionado.

-Mire mañana precisamente salgo de viaje al medio dia y no regresare en lo que resta del mes por eso la premura de la cita, ¿Le parece a las 7:00 a.m.?

-Suena perfecto Arquitecto ahi estare.

Al colgar el telefono sintio una paz absoluta como si ya hubiera conseguido el empleo, el resto de la tarde transcurrio sin novedades y por la emocion no noto cuando llego su hora de salida.

Al llegar a su casa se preparo ensayando las posibles preguntas de su entrevistador y listo para lo que viniera, ceno ligero esa noche para no tener problemas de sueño y estar preparado para su cita. Sin embargo la emocion no lo dejaba dormir, solo daba vueltas en su cama y no dejaba de pensar en ella, concilio el sueño cerca de las tres de la mañana.

martes, 1 de junio de 2010

IV.- LA ENTREVISTA

-Tome asiento por favor.

Dijo la gerente mientras revisaba la solicitud.

-Ingeniero ¿Sabe a que nos dedicamos?

-La verdad no, de hecho yo solo pasaba por el lugar y se me hizo interesante su empresa y quisiera conocer su propuesta.

-Bien. Nosotros nos dedicamos a las telecomunicaciones, y el puesto vacante que tengo es en el área de relaciones industriales, algo no muy relacionado a su área de experiencia.

-Lo entiendo perfectamente
Respondió el.

-Sin embargo como puse en la solicitud, quiero cambiar de giro dejar el stress de la logística de lado y abrirme camino en otro ramo.

Siguió hablando y checando puntos estratégicos y término con una segunda cita con el que seria su jefe directo,

Salió triste pues no la había vuelto a ver pero antes de llegar a la recepción la vio. Sacando unas copias y riendo melodiosamente con una compañera, su visita había valido la pena.

Al salir del edificio, pensó racionalmente lo que había hecho. Falto a trabajar y solicito otro empleo solo por ver a una mujer de la cual no conocía nada, y de la cual no tenia un solo indicio de que estuviera interesada en el.

Camino a casa volvió a soñar despierto, trabajaban juntos y eran felices jugando con sus hijos en el patio trasero, la vida seria hermosa.

Y sin darse cuenta, la situación que lo había preocupado este último mes se había esfumado.

Al entrar a su departamento replanteo su vida, y pensó en el lugar en el que estaba ahora y la oportunidad que se le había abierto y por supuesto la hermosa mujer que había conocido y con la cual quería hacer un compromiso por el resto de sus días.

Una semana habia pasado y no habia recibido la llamada de la empresa, esto le empezo a preocupar ya que sin tener ese trabajo seria muy dificil volver su sueño realidad.

Salio a su trabajo cabisbajo y sin ganas, el trafico era pesado como siempre, camino a traves del estacionamiento pensando en su renuncia pues ya no se sentia a gusto.

-¡Debí haber tomado el metro! tal vez asi la hubiera visto. Se dijo a si mismo.

-¡Buenos días Ingeniero! dijo la amable recepcionista de su empresa.

-Buenos días Clarita. Dijo el sin mucho animo.
Eras las 8:00 a.m. y el ¡Ya se queria ir a casa!

La mañana transcurrio de la manera mas lenta, asi habian sido los ultimos meses, no queria saber nada de los perecederos era lo mas bajo para el siendo que era una de las areas que mas dinero metian a las arcas de la empresa, pero el era un alto ejecutivo ¡No un transportador de verduras!

Una pieza de musica clasica empezo a emitirse desde su smart phone, era el unico que apreciaba esa musica por ahi ya que toda la gente de su area preferia la musica de banda o regueton, volviendo a la realidad contesto velozmente su telefono.

-Adelante. Respondio el.

-Hola buenos días con el Sr. Valdez,

-¡Si soy yo! respondio con euforia pues esperaba esa llamada de la empresa de telecomunicaciones.

-Mucho gusto le estoy llamado para ofrecerle soluciones de credito para las necesidades que nos llegan a surgir y tambien imprevistos, que siempre tenemos que tener listos, solo necesito que me confirme su direccion para enviarle su solucion a los problemas financieros.

Molesto por que habia sido decepcionado por esa llamada le respondio al joven que le atendía.

-¡No me interesa ninguna tarjeta de credito!

-Lo entiendo Señor pero lo que yo le voy a enviar es mucho mas que una tarjeta de…

-Lo siento estoy esperando una llamada importante respondio de manera cortante.
Acto seguido colgo su telefono. Estaba harto de ese tipo de llamadas con tan poco profesionalismo.

Su telefono volvio a sonar, ¡Esta gente no entendia razones! en un ataque de ira contesto:

-¡Ya le dije que no me interesan sus tarjetas!

-¿Ingeniero Valdez? le estoy llamando de Nextcom Telecomunicaciones para la vacante que aplico la semana pasada. Contesto extrañada la voz femenina del telefono.

-Oh cuanto lo siento Señorita, es que me acaban de llamar para ofrecerme una tarjeta, Respondio, con tanta pena que hasta el jitomate mas rojo pareceria palido junto a el.

-¡No se preocupe! respondio con una sonrisa su interlocutora, posteriormente le explico de su nueva entrevista.

Una sonrisa se dibujo en su rostro, cosa que no habia pasado en varios meses.

El dia transcurrio sin novedades, cuando se dirigia a casa se emociono al pensar lo que podia pasar, su vida estaba a punto de cambiar.

Se acosto temprano ese dia pues no queria quedarse dormido para su entrevista con el Señor Destino.

Se levanto muy temprano y preparo su mejor discurso para impresionar a quien seria su jefe, de ello dependia su futuro amoroso y laboral,

Arribo a la empresa 15 minutos antes de la hora acordada no queria contratiempos.

-Buenos dias Señorita vengo con el Lic. Alvarez para una cita de trabajo.

-¿El Ingeniero Valdez?

-Es correcto, respondio el.

-En un momento le atendera, tome asiento por favor.

Se sentó de nuevo en esos sillones modernos, mientras leia una revista interna de la empresa.

-¡Señor Perez!

-Alzo la vista de su revista y la vio de nuevo, ¡Vaya que era hermosa!
Que afortunado era el Sr. Perez de poder hablar con ella.

-¿Ingeniero Valdez? dijo un hombre alto y con barba de candado.

-Si soy yo. Respondio el.
-Pase conmigo por favor.

El lo siguió por los pasillos de la compañía y con la mirada la iba buscando, ¿Quien seria ella?, ¿En que departamento trabajaría?, los nervios lo querían traicionar pero el era mas fuerte, finalmente llegaron a la oficina del Lic. Álvarez.

-¡Buenos dias! dijo el hombre al tiempo que le extendia su tarjeta de presentacion.

Tomo su asiento y empezó a revisar sus papeles hasta que saco un folder y comenzó a leerlo.

-Veo que viene a aplicar al puesto de relaciones industriales. ¿Que experiencia tiene en el area?

-En el area como tal no mucha, pero por mi puesto que tengo en la empresa hago uso de las relaciones industriales frecuentemente.

El hombre de barba de candado lo miro de una forma no muy agradable y esto lo puso mas nervioso, no solo iba por un nuevo empleo, iba por la mujer que habia soñado las ultimas semanas y su futuro dependia de esta entrevista y este hombre se lo estaba impidiendo, citaba cuan distintas eran las areas en las que el tenia experiencia y las de esta empresa. De pronto llego a la pregunta crucial.

-¿Por que quiere dejar su actual empleo?

Sudo frio y se formo un nudo en su garganta, balbuceo sus primeras palabras, pero recordo que tenia que mostrar confianza pues era su futuro el que dependia.

-Soy una persona a la que le agradan los retos, no tengo miedo a lo que venga, he aprendido mucho en mi trabajo pero ya no me siento retado y eso me hace sentirme frustado, busco esta oportunidad para salir airoso en una nueva etapa en mi vida.

El hombre le respondio.

-Esa es precisamente la actitud que buscamos en la compañia si no llega alguien con mas experiencia en el ramo el trabajo sera practicamente suyo, espere mi llamada para su entrevista final con nuestro director nacional.